martes, 26 de febrero de 2013

XXIX MARATÓN DE SEVILLA 2013



Fernando Jiménez, o y Juan Labrador en la salida.

Concluida mi 4ª Maratón de Sevilla, y transcurridos ya  dos días, aún  me siento  rebosante de felicidad y alegría. Atrás han quedado muchos días de entrenamiento, horas y kilómetros, sesiones de gimnasio; y en mi caso, este año, la mayoría en solitario, hecho éste que me ha fortalecido tanto a nivel mental como físico. Qué lejos se ve aquel febrero de 2010, en que debutaba en esta dura prueba! Han pasado ya 4 años,  y creo que no ha habido ningún entreno en que no me haya venido a la mente alguno de esos momentos mágicos vividos. Es esta prueba diferente en todo y a todo, seguramente los que lo habéis experimentado sabéis de lo que hablo, y los que no, pues pensaréis que no somos más que unos locos que un domingo ponen su despertador a las 6:00 am para correr durante cuatro o más horas y llegar medio desfallecidos a una línea de meta imaginaria, y digo imaginaria porque esa meta nos  la ponemos nosotros mismos. En mi caso, este año, no tenía la meta muy clara después del intento fallido en la pasada edición de bajar de 3:30; en un principio tenía la intención de repetir, pero el entrenamiento realizado en esta ocasión no había sido el más indicado, asique me fijé como único objetivo, disfrutar, olvidándome de marcas, relojes y demás cálculos, y por encima de todo “vivir para contarlo”.

Comencemos con “la previa”: La noche anterior no había empezado con buen pie, mi Sevilla caía derrotado en Barcelona, no respiraba bien y la tos no me dejaba dormir, los nervios…en fin, que pasaban las horas y no conciliaba el sueño: la 1, 2, 3……y así hasta las 6 de la mañana en que sonaba el despertador. Fernando me recogía y habíamos quedado con el resto de amigos (Joaquín, Juanma, Chicop, gordi, Jesús y Garrido) en el Moli para desayunarnos el “molletazo”.  A las 7:00 emprendíamos camino hacia el estadio de la Cartuja y en media horilla estábamos en las entrañas de esa maravilla, tiempo  justo para cambiarse, hacer las necesidades y soltar el macuto en el guardaropa.  De camino a la línea de salida, situada en esta ocasión en las afueras, pude saludar a numerosos amigos y conocidos del mundillo runeril, todos con la emoción y los nervios a flor de piel. Nos situamos en el “cajón” sub 4horas. La idea inicial era hacer la carrera acompañado de Fernando Jiménez y Juan Labrador, a un ritmo cómodo y tranquilo para disfrutar lo máximo, llegar lo más enteros posible, y si era posible, bajar de 3horas 45 minutos. Pero apenas transcurrido 1 km, se me despistó Fernando y ya no volví a verle hasta 4 horas después en el estadio, creí que se había marchado hacia delante, y opté por seguir el ritmo de Juan Labrador, pero en una carrera de 42 km, cada uno marca su propio ritmo, y el de Juan cada vez se iba acelerando, y rondaba ya los 5 minutillos. Decidí entonces guiarme por mis sensaciones y mi experiencia y hacer mi propia carrera.

KM6. Creo que aquí comencé el maratón de verdad. Había quedado en ese punto con mi amigo Angel Silva para acompañarme en su bicicleta. Con quien no contaba era con el amigo Antonio Rodríguez, compañero del Villanueva corre, que cambiaría por completo la estrategia inicial de carrera.

KM10 Llegamos al 10 en 55 minutos 57 seg (tiempo oficial), con una media de 5:35/km. En ese paso se me desconectó el gps (el pobre murió). Las sensaciones eran buenas, y recordaba aquello de que a este km había que llegar casi sin despeinarse, sin sudar siquiera. Antonio venía de una lesión seria en su tibia y no quería forzar, y yo quería ser prudente, en fin, que se juntaban el hambre con las ganas de comer. Controlábamos en todo momento el ritmo, sin embargo las piernas se iban solas y cada vez nos acercábamos más a los 12 km/hora.

KM21 1h53min (tiempo oficial) , con una media de 5:21/km. Sin problemas, y con una pendiente ligeramente descendiente, podíamos mantener la velocidad sin problemas: Gran Plaza, Estadio Sánchez Pizjuán y para Manuel Siurot, punto en el que me esperaban Ángela y mis hijos, Alberto y David. Aproveché para hacernos unas fotos,  para darles los manguitos, la gorra y el GPS y coger unas botellas de agua y gel



.

KM30 (Heliópolis) 2h:38min, media 5:16/km. El ritmo seguía incrementándose, y el muro no aparecía por ningún lado, al contrario, para nosotros la Avda. de la Palmera era como la autopista.
De fondo, el estadio del Betis

Enfilando la palmera

 En el siguiente enlace, puede verse mi paso por el km30: CorriendoVoy.com | Videos de Maratón de Sevilla [Sevilla]  
Glorieta de los Marineros Voluntarios y para el Parque de Mª Luisa, plaza de América…..y Plaza de España: impresionante  esa vuelta, inolvidable. Estábamos disfrutando como nunca, creo que era la maratón que siempre soñé, llegar al 32 entero y con fuerzas.
Plaza de España


Cuando llegamos a la altura de la estatua del Caballo, dijimos, este es el momento: apretamos los dientes, y a jieeeeerrrrro (como diría mi amigo Fernando), los últimos 10 a exprimirse.

Adelantábamos corredores sin parar, y eso cualquiera que corre sabe lo que significa. Paso por San Fernando, Avda de la Constitución, Catedral, ufff los vellos de punta!, íbamos volando por las calles de Sevilla, ya por debajo de 5/km.


Ya llegando a la Alameda el cuádriceps izquierdo comenzó a darme los primeros avisos, pero seguíamos empeñados en nuestra lucha particular con el reloj, me costaba seguir el ritmo infernal de Antonio y al paso por la Barqueta, los avisos se convertían en dolorosas contracturas, asique no quedó más remedio que bajar el pistón y recuperar algo. Ángel y Antonio no dejaban de animarme, me empujaban literalmente hacia el estadio.
Enfilando el puente de la Barqueta hacia el parque del alamillo

Tocaba sufrir: los temidos últimos 2 kilómetros, las piernas crujían, pero son estos los kilómetros que distinguen esta carrera de cualquier otra, los que la hacen especial. Esos últimos 10 minutos de gloria, las ansias por acabar, el deseo de que nunca acaben, y por fin la entrada en el estadio, triunfal, el éxtasis. 
Antonio con cara de acabar de empezar.

Lucha titánica por mantener el tipo frente al Orippo, a falta de 3 km


KM42…y pico: 3horas 40minutos y 32 segundos  de FELICIDAD.
Gracias Ángel por los ánimos, por el estupendo reportaje fotográfico y a Antonio, fiel compañero que me acompañó en esta nueva aventura, a los numerosos voluntarios, a los bandas de música, al público asistente, a los amigos que nos animaron y especialmente a Ángela y a mis hijos por estar ahí y soportarme, GRACIAS!!!





6 comentarios:

Ricardo Cabrera Cosano dijo...

Luisma, tu tiempo es 3:38, que es el tiempo real... El del crono oficial no puede tenerse en cuenta, pues depende del embudo que tengas delante en la salida... Hay maratones en los que se llega a tardar en salir más de 10 minutos!!! Así que enhorabuena! :)

Javier Balbuena dijo...

Enhorabuena Luisma. Es autenticamente la carrera soñada por cualquier corredor. Me alegró mucho verte, aunque solo fuera un minutillo y diez segundos, je,je,je...
Ahora a seguir disfrutando, sobre todo con el objetivo principal

tragabuche dijo...

enhorabuena luisma,una pena despistarme tanto en la salida y estar perdio toda LA CARRERA,si no, hubieramos compartido toda la carrera,toda la ayuda que tu tuvistes,me faltó a mi pero bueno,es lo que hay y de todo se aprende,otra a la saca.ahora a preparar peñalara

Manuel Olmo dijo...

Felicidades Luisma,
Peñalara te va a parecer llano a este ritmo, que gran carrera te espera.
Recupera bien, no hay prisas.

saludos

Equipo de "A media horita" dijo...

Enhorabuena Luisma, por disfrutar en una Marathon, aunque los últimos kilómetros fueron apurados.
Leyendo tu crónica me han entrado ganas de probarme, no se, son otros ritmos y éntrenos a los que estoy acostumbrado, ya se vera. Feliz puente de Andalucía y descansa, la montaña te espera a la vuelta.
Un saludo.
Sergio-K2

Anónimo dijo...

Buena cronica Luisma. Seguiré tus pasos para guiar los mios por senderos,caminos,veredas,pedregales....o lo que se tercie. Saludos. Julio

Publicar un comentario